CUÁNTO DAÑO HACE NO PERDONAR...


LA FALTA DE PERDÓN ES CÓMO UN VENENO que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos.



EL PERDÓN nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo. EL PERDÓN se basa en la aceptación de lo que pasó. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes. No significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó.

Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor ó enojo.

Si guardamos odio, rencor, ó resentimiento por ofensas que hemos recibido, estamos perpetuando nuestro malestar y consumiéndonos, dejando de disfrutar el momento. Cada vez que recordamos cualquier episodio que nos causa dolor, dejamos de vivir el aquí y el ahora; dejamos de avanzar en nuestro desarrollo personal y peor aún, nos estancamos en nuestro crecimiento espiritual.

LA FALTA DE PERDÓN puede disfrazarse con diferentes máscaras. Las personas a veces dicen con un tono de enojo que ya han perdonado ofensas pasadas, pero su amargura evidente las delata. La falta de perdón se puede alojar en tu corazón, y estar allí, escondida.

Las siguientes preguntas te ayudarán a examinar tu corazón para ver si necesitas perdonar a alguien:

¿Esperas secretamente que alguien reciba lo que se merece?

¿Todavía sigues hablando negativamente de esa persona a los demás?

¿Te complaces con fantasías de venganza, incluso leves?

¿Gastas tiempo pensando en lo que alguien te hizo?

¿Cómo te sientes cuando le sucede algo bueno a esa persona?

¿Has dejado de culpar a esa persona por la forma como afectó tu vida?

¿Te resulta difícil ser abierto y confiado con las personas?

¿Te enojas, te deprimes ó te vuelves hostil con frecuencia?


¿Encuentras difícil ó imposible pedir bendición a Dios para quién te ha ofendido?

Siendo sinceros de corazón, podemos ejercitarnos en algunos pasos para lograr liberarnos de la carga que significa el rencor y liberar a la otra persona también.

Considera las circunstancias que pudo haber vivido la persona que te ofendió, para llegar a ser como es, ó qué situación estaría viviendo para haber hecho lo que hizo, aún intencionalmente.

Considera qué parte jugaste, ó qué pudiste haber hecho para propiciar el incidente.

DEJA ATRÁS EL PAPEL DE VÍCTIMA Y CONTINÚA CON TU VIDA.

RECUERDA las cosas POSITIVAS y BUENAS que te unieron a esa persona, LOS RATOS BUENOS y BELLOS que pasaste con esa persona, LOS MOMENTOS DE AMOR, APOYO, CONSEJO y COMPRENSIÓN MUTUOS.

Pídele a Dios que bendiga a esa persona, y que le muestre lo que hizo mal y se arrepienta de haber causado dolor.
LIBERA a la persona con TU PERDÓN, pués así vas a LIBERARTE a tí mismo(a) para poder vivir en el presente, en el aquí y el ahora.

Que Dios te brinde la sabiduría y el amor de poder comprender y perdonar, recuerda todos y cada uno de nosotros estamos en ésta "ESCUELA" llamada vida, y venimos APRENDER, y ello nos hace cometer ERRORES, no seamos tan duros ni con los demás, ni con nosotros mismos. COMETER ERRORES ES PARTE DEL APRENDIZAJE DE NUESTRAS VIDAS, aprender de ellos es NUESTRA RESPONSABILIDAD. 


No te amargues ni permitas que Nada ni Nadie te amargue tu existencia, estamos sólo de paso en esta vida, vívela lo mejor y más bello posible. Muchas Bendiciones para ti. Eres una persona maravillosa.

Gracias por leerme, si te gustó esta lectura, puedes compartirla con todos tus seres queridos, así me ayudarás a seguir creciendo y poder ayudar a muchas más personas. Namasté! infinitas gracias.

CUÁNTO DAÑO HACE NO PERDONAR... CUÁNTO DAÑO HACE NO PERDONAR... Reviewed by Juan José Tapia on 13:47 Rating: 5

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