Existen dos tipos de abejas productoras de miel: las abejas reinas y las abejas obreras. La diferencia entre ellas se observa en su tamaño y en su aspecto. Las abejas reinas son más grandes que las abejas obreras. (fíjese en la foto)


Ambas ponen huevecillos, pero sólo los de las abejas reinas son fecundados por el zángano, (abeja macho). A las larvas destinadas a ser las futuras reinas se las alimenta con una sustancia especial producida por las glándulas salivales de las abejas obreras, conocida como la famosa “jalea real”.

Cuando las nuevas reinas emergen en el panal, ellas pelean entre sí para decidir quién se queda con el panal. La ganadora intenta atacar a la antigua reina, que si gana, entonces sale con su enjambre a fundar un nuevo panal de abejas.

Hasta hace muy poco se desconocía qué era lo que hacía que una determinada abeja se criara y catalagora como reina, de no ser por la diferente alimentación que recibía.

Hoy se sabe que existe una enzima, llamada tor, que interviene en la capacidad de reconocer nutrientes y el control del crecimiento (hacerlas crecer como abejas reinas), es la encargada de las diferencias entre las dos clases de abejas. En las larvas destinadas a convertirse en reinas el gen que produce la enzima tor está más activo.

Cuando este gen se desactiva por intervención del hombre para medios experimentales en las larvas, ya sea por procedimientos químicos o genéticos, las abejas que se desarrollan tienen más rasgos de obrera que de reina. En este caso, a diferencia de los seres humanos, la realeza tiene un origen genético.

¿En qué nos ayudan nuestras amigas las abejas a nosotros los humanos? Escríbenos en los comentarios?

Cómo una Simple Abeja se Convierte en Abeja Reina?


Existen dos tipos de abejas productoras de miel: las abejas reinas y las abejas obreras. La diferencia entre ellas se observa en su tamaño y en su aspecto. Las abejas reinas son más grandes que las abejas obreras. (fíjese en la foto)


Ambas ponen huevecillos, pero sólo los de las abejas reinas son fecundados por el zángano, (abeja macho). A las larvas destinadas a ser las futuras reinas se las alimenta con una sustancia especial producida por las glándulas salivales de las abejas obreras, conocida como la famosa “jalea real”.

Cuando las nuevas reinas emergen en el panal, ellas pelean entre sí para decidir quién se queda con el panal. La ganadora intenta atacar a la antigua reina, que si gana, entonces sale con su enjambre a fundar un nuevo panal de abejas.

Hasta hace muy poco se desconocía qué era lo que hacía que una determinada abeja se criara y catalagora como reina, de no ser por la diferente alimentación que recibía.

Hoy se sabe que existe una enzima, llamada tor, que interviene en la capacidad de reconocer nutrientes y el control del crecimiento (hacerlas crecer como abejas reinas), es la encargada de las diferencias entre las dos clases de abejas. En las larvas destinadas a convertirse en reinas el gen que produce la enzima tor está más activo.

Cuando este gen se desactiva por intervención del hombre para medios experimentales en las larvas, ya sea por procedimientos químicos o genéticos, las abejas que se desarrollan tienen más rasgos de obrera que de reina. En este caso, a diferencia de los seres humanos, la realeza tiene un origen genético.

¿En qué nos ayudan nuestras amigas las abejas a nosotros los humanos? Escríbenos en los comentarios?

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