Fábula: El Sirviente del Rey y los Perros Salvajes




Esta es una reflexión llena de mucha sabiduría, una verdad de la vida, nadie se acuerda de los favores, las cosas buenas que uno hace por los otros, hasta que cometes un error y te juzgan por toda la vida, es parte de la naturaleza humana. La Gratitud es una Virtud que no todos saben practicar.

El Sirviente del Rey y los Perros Salvajes

Había una vez, el último rey de una comunidad tenía diez perros salvajes. El rey los usaba para torturar y que se comiera a cualquiera de sus servidores que cometiera un error.

A uno de sus sirvientes le encomendaron una tarea pero la hizo mal y al rey no le gustó en absoluto su ineficiencia. Por lo que ordenó que el sirviente debería ser arrojado al calabozo con los perros salvajes para que se lo comieran.


El sirviente dijo: -"Te he sido fiel, te he sido leal, siempre he estado cuando me haz necesitado. Yo te serví durante diez años, y tú me haces esto a mí por un error que cometo? !Por favor mi rey!, dame diez días antes de lanzarme a los perros", y el rey piadoso se los concedió.


En esos diez días, el sirviente se dirigió hacia el calabozo, habló con el guardia que se ocupaba de custodiar los perros, y le dijo le iba a dar 10 monedas de oro porque que le gustaría servir a los perros durante los próximos diez días.


El guardia feliz pero desconcertado, aceptó el acuerdo. Y el sirviente del rey se dedicó a la alimentación de los perros salvajes, la limpieza, a bañarlos, a cuidarlos y todo tipo de confort para ellos.


Transcurrieron los diez días, el rey dio la orden que el sirviente fuera lanzado al calabozo con los perros salvajes como castigo por su error. Cuando fue lanzado, sucedió algo sorprendente, todos estaban muy sorprendidos de ver a los perros feroces, muy mansos lamiendo los pies del sirviente.



El rey desconcertado, sin palabras por tal acción de sus perros preguntó. -¿Qué es lo que le ha sucedido con mis perros?. El sirviente respondió: -"Mi rey, serví a los perros solo diez días y ellos no olvidaron mis servicios. En cambio, a usted le serví por diez años y se olvidó de todo lo que hice, en mi primer error"!.


El rey se dio cuenta de su error y ordenó que el sirviente fuera puesto en libertad. Lo agasajaron por enseñarle una valiosa lección de sabiduría. 


Una maravillosa fábula dedicada a todas esas personas que se olvidan de las cosas buenas que una persona hizo por ellos, y tan pronto como la persona comete un error, lo juzgan de ser la peor persona del mundo.

Prediquemos la Gratitud. La Gratitud no sólo es la más grande de todas las virtudes sino la madre de todas ellas. Sí te gustó esta reflexión. Compártelo en tus redes sociales.
Fábula: El Sirviente del Rey y los Perros Salvajes Fábula: El Sirviente del Rey y los Perros Salvajes Reviewed by Juan José Tapia on 23:35 Rating: 5

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